Bueno. Estoy en tierra. No puedo decir ‘estamos’ porque el viaje ha sido un descalabro. Hemos ido perdiendo unidades y yo soy la avanzadilla. Tremenda solidaridad en las primeras personas que veo, pero tremendo vacío en la casa. No tengo ni comida ni agua potable. Sólo sueño. Así que duermo y al día siguiente avanzo 10 minutos avenida arriba hasta encontrar la empresa de quien me ha contratado.
